Académicos exponen sobre los aportes de la ciencia para lograr la igualdad de oportunidades

22 de marzo, 2016

El seminario, realizado el pasado viernes 18 de marzo, reunió a expertos de diversas disciplinas para discutir sobre la importancia de la educación y los hallazgos de la neurociencia en la reducción de las desigualdades sociales. |

Uno de los grandes desafíos de la evidencia y conocimiento científico es que este pueda ser un aporte a la sociedad y su bienestar. Sin embargo, algo que la ciencia no nos dice es cómo transferir la investigación académica a otros dominios del saber y de qué manera se integran.

Esta reflexión motivó a la Escuela de Psicología, la Facultad de Educación, el Instituto de Economía y el Centro de Políticas Públicas UC a organizar un encuentro internacional en el que investigadores de prestigiosas universidades del mundo compartieron sus estudios y reflexiones sobre la desigualdad, sus bases económicas, políticas y socioculturales, y por qué las políticas públicas deben tener como base este conocimiento.

La Vicerrectora de Investigación de la UC, Sol Serrano, destacó en sus palabras de apertura la mirada interdisciplinaria del encuentro y que propiciara el diálogo entre la ciencia y la sociedad. “Como universidad, estamos interesados en saber más el por qué el conocimiento se distribuye de manera desigual en la sociedad, y cómo las ciencias exactas pueden ayudar a disminuir estas brechas. La desigualdad se reproduce porque la adquisición de las destrezas es también desigual”, precisó.

La importancia del incentivo a la lectura desde la primera infancia como una manera de liberar el potencial de los niños fue el foco de la presentación de Susan Mayer, académica de la Universidad de Chicago con una larga trayectoria. La brecha en los puntajes cognitivos de los niños, que ocurre antes de que empiecen el colegio, no se supera durante los años de escuela y la principal diferencia es que los padres de niños desaventajados pasan menos tiempo con sus hijos. “Existen formas innovadoras de reducir esa brecha. Leerle a los niños es una de las mejores formas de mejorar sus habilidades de alfabetización”, enfatizó Mayer y añadió que “mientras más leen los padres a los niños, mejores resultados académicos tendrán”.

De acuerdo a los estudios de Mayer, los niños desaventajados logran menores resultados académicos en casi todas las mediciones y la brecha en el conocimiento emerge antes de que los niños entren a la escuela. “Considerando que los niños pasan cerca del 80% de su tiempo despiertos con la familia, es allí, en ese lapso, donde tenemos que enfocar nuestros esfuerzos” sugirió.

Por su parte, Terezinha Nunes, profesora de la Universidad de Oxford, presentó las adaptaciones cognitivas en la vida en comunidad y de qué manera las matemáticas y su aprendizaje es primeramente intuitivo. “El razonamiento matemático se da fuera de la escuela, incluso en niños muy pequeños”, explicó. Otro caso era el de los pescadores de una aldea que resolvían problemas matemáticos en su vida diaria, sin ser conscientes de ello. Nunes relevó que este potencial de conocimiento matemático no se aprovecha en las escuelas. “El razonamiento matemático implica darse cuenta cómo están relacionadas las cantidades en nuestro mundo”, explicó.

En una línea similar, la académica de la Universidad de Harvard, Elizabeth Spelke, presentó los resultados de sus investigaciones en torno a las habilidades numéricas de los niños desde que son muy pequeños y cómo ese estímulo se vuelve crucial para promover los aprendizajes en etapas escolares dada la relación específica que existe entre lectura y aritmética. La investigadora explicó que buscan convertir sus experimentos “en juegos sociales que puedan servir para mejorar las destrezas de los niños en preescolar”.

Luego, Stanislas Dehaene, del INSERM y del College de France, habló sobre cómo los estudios desde la neurociencia entregan importantes pero simples estrategias para estimular apropiadamente a los niños. El académico mostró con algunas imágenes cómo el cerebro cambia al leer, impactando diversas zonas de la corteza cerebral, con lo que emerge un área que se llama Visual Word Form. “La lectura mejora las conexiones, especializa ciertas funciones y linkea con las unidades del discurso.  Por eso es importante practicar la lectura a diario, para mantener la elasticidad cerebral”, afirmó el experto francés.

Además del seminario, y con el apoyo de estudiantes de doctorado de las facultades organizadoras, se realizó un workshop en el que participaron otros expertos, académicos UC, estudiantes e investigadores de diversas universidades.

Revise las presentaciones del seminario y las fotografías de la jornada aquí.

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