Análisis a los programas de equidad en la admisión universitaria

6 de agosto, 2015

La académica de Educación UC, Verónica Santelices, hizo una revisión de tres programas institucionales de admisión especial de las universidades Católica, de Chile y de Santiago concluyendo que, en general, estos alumnos tienen peor rendimiento que el promedio y sugiriendo que la preparación académica debe comenzar antes para nivelar los perfiles académicos. |

Desde el año 2008, la USACH comenzó con la admisión a través del Propedéutico “Nueva esperanza, mejor futuro” con el objetivo de lograr que alumnos talentosos de colegios vulnerables pudieran ingresar a la universidad. Dos años después, la Universidad Católica implementó su programa Talento e Inclusión y con la admisión del 2012, se sumó la Universidad de Chile con el Sistema de Ingreso Prioritario de Equidad Educativa (SIPEE).

«Las pruebas estandarizadas conllevan de manera innegable un menor desempeño para los alumnos desaventajados. A través de la investigación se ha podido constatar que la diversidad, el tener un grupo diferenciado y distinto dentro de los estudiantes, tiene beneficios en el desarrollo», expuso Santelices. Para la académica de Educación UC, estas brechas en la admisión -que se provocan por procesos que enfatizan mucho el peso en las pruebas estandarizas- ha llevado a buscar formas de admisión alternativas.

La investigación «Consideraciones de Equidad en la Admisión Universitaria a través del ranking de educación media: Teorías de Acción, Implementación y Resultados”, realizada en el marco del FONIDE del Ministerio de Educación, fue presentada este martes 4 de agosto en el Centro de Extensión UC en un seminario organizado por el Centro de Políticas Públicas UC. Las autoras, Verónica Santelices, Ximena Catalán y Catherine Horn, de la Facultad de Educación UC, analizaron en profundidad los tres programas de admisión utilizando métodos cualitativos y cuantitativos.

En relación al éxito académico de los alumnos (medido en sus notas y en la persistencia) el estudio arrojó que no siempre presentan notas ni tasas de persistencia similares a las de sus compañeros con puntajes PSU o nivel educacional de la madre/ingreso comparables. “Que los alumnos de programas especiales tengan un rendimiento peor que la media es algo de esperar. No significa que sea malo”, explicó Santelices.

En el caso de los alumnos pertenecientes al programa Talento e Inclusión UC, los resultados tendieron ser similares, incluso a veces superior, que al de sus grupos de comparación. Los estudiantes del Propedéutico mostraron un desempeño similar y a veces inferior y, aquéllos que ingresan vía SIPEE, se encuentran en una situación intermedia.

Al analizar las conclusiones, Verónica Santelices enfatizó que el acceso no es suficiente para asegurar una experiencia exitosa. Mientras más disímil es el perfil académico de los alumnos admitidos a través de los nuevos programas, peor pareciera ser el rendimiento académico del grupo beneficiado en relación a su grupo de comparación. Para poder igualar los perfiles académicos, “la preparación académica es fundamental y debería realizarse antes y con mayor intensidad”, sentenció Santelices.

Luego de la presentación, comentaron el estudio Maribel Mora, Directora de Equidad e Inclusión de la UCH y Ricardo Paredes, Rector de DUOC UC.

Para Maribel, los programas de inclusión son necesarios aunque se beneficie a un número reducido de jóvenes. “Estos programas son muy importantes porque atraen diversidad y la diversidad es conocimiento”, concluyó.

Por su parte, Ricardo Paredes coincidió en lo positivo de estas formas de inclusión. Sin embargo, destacó que “no hay que pintar como el gran objetivo el ser universitario” ya que no es la única vía de acceder estudios superiores recalcando la opción de estudios técnicos.

Puedes ver la investigación, la presentación y audio del seminario aquí.

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