Profesores realizan las principales labores pedagógicas fuera del aula

29 de junio, 2016

Según un estudio realizado por el Centro de Políticas Públicas UC y Elige Educar los docentes trabajan en promedio 11 horas extras por semana, fuera de su jornada laboral. De este tiempo extra, el 78% lo destinan principalmente a la preparación y evaluación de clases. |

La nueva Política Nacional Docente aumentará el tiempo de planificación de las clases –horas no lectivas– de 25% a 35% en la jornada laboral de los profesores y la reglamentación sobre cómo utilizar este tiempo será clave para impactar en los aprendizajes de los estudiantes. Por eso el Centro de Políticas Públicas UC y Elige Educar realizaron el estudio “Uso del tiempo no lectivo: desafíos para políticas públicas y comunidades educativas”, que diagnosticó la proporción, gestión y valoración del uso del tiempo no lectivo de 950 profesores de establecimientos municipales y particulares subvencionados urbanos, muestra representativa de la realidad de la Región Metropolitana.

Según esta investigación, los docentes con contratos por 37 horas semanales, trabajan en promedio 11 horas extras por semana, fuera de su jornada laboral, las que dedican principalmente a la preparación y evaluación de clases (78%), mientras que en sus horas no lectivas formales le dedican sólo 39% de su tiempo. Estas son las labores más estratégicas para el impacto en los aprendizajes y los profesores las desarrollan de manera aislada y sin que se genere un trabajo colaborativo con otros docentes. Así, la investigación revela que el tiempo no lectivo en la jornada laboral se destina mayormente a actividades no relacionadas directamente con la planificación de lo que ocurrirá en el aula.

¿Qué priorizan los docentes?

El estudio entrega también datos sobre la valoración de los profesores sobre las diversas actividades que realizan y cómo, desde su experiencia, las priorizarían. Las tareas que consideran más relevantes para su labor fueron las asociadas a las actividades de planificación: 98% considera que son muy relevantes, seguidas de las actividades de capacitación que valora el 90%. Por el contrario, los reemplazos de otros profesores –que el 33% declara hacer al menos una vez a la semana– y la supervisión de alumnos son las actividades que tienen menor relevancia para ellos.

El estudio indagó qué actividades priorizarían para dedicar más tiempo dentro de su jornada y a cuáles les gustaría dedicar menos tiempo: según los resultados, priorizarían las actividades vinculadas a la planificación –de clases, evaluación y preparación de material– y las de capacitación. Por el contrario, las actividades a las que dedicarían menos tiempo dentro de su jornada son la supervisión de alumnos (60%), las actividades de reemplazo (57%) y las tareas logísticas (55%). En cuanto a su satisfacción laboral, mientras 24% de los profesores declara estar satisfecho con su salario, sólo 12% está satisfecho con el tiempo que tiene para realizar sus labores.

El desafío de la Política Nacional Docente

El aumento de las horas no lectivas de 25% a 35% de la jornada laboral equivaldrá a 300 mil horas de tiempo docente más a la semana en las escuelas. Para que esto se concrete e impacte en lo pedagógico, se debe resguardar su uso en la reglamentación que actualmente prepara el Ministerio de Educación. “Es necesario preocuparse por la creación de mecanismos que permitan asegurar un buen uso del tiempo no lectivo, evitando que los profesores realicen o prioricen su tiempo en actividades que no son un aporte directo al desarrollo de los aprendizajes de sus estudiantes”, explica Ignacio Irarrázaval, director del Centro de Políticas Públicas UC.

Hernán Hochschild, director ejecutivo de Elige Educar destaca la oportunidad de mejora para las escuelas: “Hay mucho que las propias comunidades pueden hacer para asegurar que los docentes prioricen su tiempo no lectivo, tareas con un foco pedagógico, facilitando los espacios necesarios para el trabajo colaborativo, resguardando sus tiempos y buscando mecanismos internos para reducir el tiempo que deben dedicar a otras actividades”.

El debate

En el seminario en que se presentó el estudio se realizó un panel en el que participó Verónica Cabezas, académica de la Facultad de Educación UC, quien relevó que “la hora no lectiva es para proveer una mayor efectividad en el trabajo en aula” y que “si se hace un buen uso de ellas podría mejorar el proceso de aprendizaje”. Por su parte, Carlos Henríquez, Secretario Ejecutivo de la Agencia de Calidad de la Educación, señaló que “esto debe tener prioridades, el trabajo lectivo tiene que priorizar en relación al trabajo no lectivo y esto tiene sentido en cuanto aporta en que los niños aprendan más”.

La profesora del Liceo 1, Catalina Padilla, explicó que “cuando uno habla de planificación está pensando en 45 estudiantes que son distintos unos de otros”, por eso lo que piden los profesores es “un poquito más de tiempo para hacer mejor nuestras clases”. Para Mariano Rosenzvaig, director de Educación de la Corporación de Desarrollo Social de la Municipalidad de Providencia, el sistema debe ser capaz de “ir aumentando los niveles de confianza en los distintos actores que participan”.

El estudio completo “Uso del tiempo no lectivo. Desafíos para políticas públicas y comunidades educativas” está disponible aquí.

Revise la presentación, audio y fotografías del seminario Gestión del tiempo docente: desafíos para profesores, escuelas y políticas públicas aquí.

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