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Veinte años mirando a Chile: dos décadas de la Encuesta Bicentenario UC

28 Enero 2026


Una mirada de largo plazo al Chile que hemos sido y al que estamos llegando a ser. En el libro Dos décadas mirando a Chile, la Encuesta Bicentenario UC condensa veinte años de datos que revelan un país más crítico, más individualista y, al mismo tiempo, profundamente demandante de equidad y cohesión social.

Chile no se explica en una sola fotografía. Tampoco en un titular ni en una coyuntura. Hay procesos que solo se pueden comprender cuando se los observa con paciencia, año tras año, pregunta tras pregunta. Durante veinte años, la Encuesta Bicentenario UC ha hecho una misma operación silenciosa y persistente: preguntarle a los chilenos cómo viven, qué temen, en qué confían y qué esperan del futuro. Las principales reflexiones de esta trayectoria están plasmadas en el recién presentado libro Dos décadas mirando a Chile (2006–2025).

En el prólogo, el Presidente Gabriel Boric reflexiona sobre el aporte de esta medición. “La Encuesta Bicentenario UC ha sido un instrumento valioso que nos ha permitido identificar los cambios y permanencias en nuestro sistema de valores, en los conflictos que atraviesan la sociedad, en nuestra cohesión social y en la confianza que tienen los ciudadanos en las instituciones, entre otros temas de relevancia (…) gracias a ella podemos comprender parte importante de nuestra historia republicana e identificar claves sobre el país que estamos construyendo”.

¿Cómo ha cambiado Chile?

En sus primeras mediciones, a mediados de los años 2000, el optimismo parecía parte del paisaje. Chile se percibía encaminado al desarrollo, confiado en sus instituciones, convencido de que el esfuerzo individual permitiría ascender socialmente. Con el paso del tiempo, esa promesa comenzó a resquebrajarse. Las expectativas de movilidad social cayeron de forma sostenida, la confianza interpersonal se erosionó y la política pasó de ser un espacio de negociación a un territorio de conflicto permanente.

Ese tránsito –del entusiasmo al escepticismo– atraviesa buena parte de las reflexiones que recoge el libro. “La Encuesta Bicentenario UC se ha transformado para muchos en un verdadero espejo de nuestro país”, plantea el rector de la Pontificia Universidad Católica de Chile, Juan Carlos de la Llera, subrayando que ese espejo no devuelve una imagen complaciente, sino una sociedad tensionada, más crítica y profundamente diversa.

Los datos muestran un país más conflictivo, donde los clivajes ya no se concentran solo en la desigualdad económica, sino también en la política, la identidad, la migración y la seguridad. Al mismo tiempo, aparece una paradoja: junto con el aumento del individualismo, persiste una fuerte demanda por igualdad y cohesión social. “En relación con el bienestar personal, los datos muestran una tendencia sostenida hacia la responsabilidad individual: un 42% cree que cada persona debe preocuparse por su propio bienestar, frente a un 28% que atribuye esa tarea al Estado”, explica Roberto Méndez, académico de la Escuela de Gobierno UC. Y agrega: “sin embargo, cuando se pregunta por las metas colectivas, el 50% de los chilenos sigue priorizando la igualdad por sobre el crecimiento económico. El mensaje es claro: Chile no es un país indiferente. Más individualista, sí, pero con una urgencia persistente de equidad social”.

Crisis de natalidad: ¿nos estamos quedando solos?

“Quizás el cambio más dramático de estos veinte años sea la disminución sostenida de la natalidad”, dice Ignacio Irarrázaval, director del Centro de Políticas Públicas UC. Según el INE, en 2024 la tasa de fecundidad en Chile cayó a 1,03 hijos por mujer, el registro más bajo de la historia y uno de los menores del mundo, confirmando que el país atraviesa una crisis de natalidad estructural. La Encuesta Bicentenario ha sondeado qué hay detrás de la decisión de tener menos hijos. “Un dato revelador de la encuesta en 2024 es que el 66% de los padres considera que tener hijos dificulta el desarrollo laboral de las mujeres, un aumento considerable desde el 53% en 2009”.

La socióloga y académica de la Universidad de Santiago, Kathya Araujo, observa que “antes uno tenía hijos porque había que tener hijos, porque era una deuda con el colectivo, y eso ha desaparecido”. Hoy, dice, las decisiones se toman desde la autonomía y la realización personal, más que desde deberes sociales heredados. La familia sigue siendo central, pero ya no responde a un molde único ni a una lógica de sacrificio obligatorio.

Aumento de la increencia

Algo similar ocurre con la religión y la política. La desafiliación religiosa y la pérdida de identificación con los partidos no son fenómenos aislados, sino síntomas de una misma matriz cultural. “Existe un aumento innegable de la increencia, en particular jóvenes que no solamente se desafilian, sino que abandonan la religión, aunque persiste entre estos una particular reticencia a declararse ateos y cruzar definitivamente el umbral de la creencia”, dice Eduardo Valenzuela, académico del Instituto de Sociología UC. “Hoy es el individuo el que define su visión de mundo y su modo de vida”, plantea la académica de la Escuela de Gobierno UC, Loreto Cox, en un contexto donde pesan cada vez menos la tradición, la clase social o las instituciones como marcos de sentido.

Sin embargo, el diagnóstico no se queda solo en el malestar. Las últimas mediciones de la Encuesta Bicentenario UC sugieren señales incipientes de recomposición anímica. Vuelve a aparecer –con cautela– la expectativa de que el país pueda avanzar hacia el desarrollo, mejorar su sistema educativo o reducir la pobreza. No se trata de un optimismo ingenuo, sino de un reordenamiento de las esperanzas después de años marcados por el estallido social y la pandemia.

En un contexto de fragmentación, la persistencia de un estudio longitudinal como este adquiere un valor particular. “Son pocos los países que tienen un instrumento así: riguroso, serio y sostenido en el tiempo”, destaca Karen Thal, presidenta de Cadem, subrayando su aporte como bien público para la deliberación democrática.

“Veinte años después de su primera aplicación, la Encuesta Bicentenario UC nos recuerda que una sociedad que se mira honestamente a sí misma está mejor preparada para decidir su camino. Espero que la lectura del libro contribuya a comprender mejor el Chile que hemos sido, a reconocer con realismo el Chile que somos y a proyectar, con fe, esperanza y responsabilidad, el Chile que aspiramos a construir”, señala el rector UC, Juan Carlos de la Llera.

Una frase que resume el espíritu de un proyecto que, durante dos décadas, ha insistido en mirar a Chile con paciencia, evidencia y perspectiva.

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