Investigadores UC detectan extendido empleo de selección de alumnos, pese a su prohibición legal

27 de enero, 2014

Un extendido uso de diversos mecanismos de selección de alumnos para ingresar a colegios de buenos rendimientos, que van desde la observación directa en el aula hasta entrevista a los padres, observaron investigadores de la UC que se encuentran realizando un estudio sobre políticas de admisión a los establecimientos educacionales. “La selección afecta y restringe las oportunidades educacionales” aseveraron. |

Diversas propuestas para fortalecer el cumplimiento de la ley que prohíbe seleccionar alumnos, que avance en justicia educacional y termine con la segregación por resultados académicos o nivel socioeconómico de las familias, así como recomendaciones para el corto plazo en educación para el próximo gobierno realizaron los asistentes a un taller de discusión en el que se presentaron los resultados del estudio FONIDE  “Políticas de Admisión, Evolución Composicional y Efectividad Escolar ante la reciente institucionalidad que prohíbe seleccionar alumnos”, liderado por el académico Alejandro Carrasco, subdirector académico del CEPPE UC, en conjunto con los académicos de la UC Carolina Flores, Ernesto San Martin y Gabriel Gutiérrez, Coordinador del área de Educación del Centro de Políticas Públicas UC.

El taller, que se llevó a cabo el 22 de enero en el Centro de Extensión UC, reunió a expertos como Valentina Quiroga, de Fundación Espacio Público; Claudia Sanhueza, del Instituto de Políticas Públicas de la UDP;  Juan Pablo Valenzuela, del CIAE de la U. de Chile; Jaime Portales, del Centro de Estudios del MINEDUC, Ernesto Treviño, del CPCE de la UDP; Andrés Hernando de Horizontal, Carlos Henríquez de Mide-UC, y Guillermo Scherping, del Colegio de Profesores, entre otros.

De acuerdo al estudio, se observa que en general la ley resulta insuficiente para prohibir la selección de alumnos, y las escuelas siguen teniendo más poder que los padres y familias para restringir el acceso de determinados estudiantes, con lo que el poder de elección  se ve disminuido.

Según explicaron los investigadores a cargo, los resultados son fundamentalmente tres: las escuelas con mayor co-pago y resultados del SIMCE seleccionan más; la selección genera escuelas más homogéneas (es decir, aumenta la segregación tanto escolar como académica), y que si bien las escuelas más selectivas obtienen en general mayor SIMCE, no son necesariamente más “efectivas” al estimar la calidad en términos de valor agregado.

La investigación observó que los colegios actualmente desarrollan varias estrategias para  seleccionar a sus futuros alumnos, vulnerando la legislación vigente, a través de actividades como pruebas a los alumnos, sesiones de juego y entrevistas a los padres, mecanismos que contribuyen al filtrado de los futuros estudiantes y sus grupos familiares, según explicó.

 Para ingresar a kínder, ejemplificaron, el proceso de selección incluye muchas veces sesiones de juego en el aula, donde psicólogos y psicopedagogos observan a los niños en su relación inter-pares. “La mayoría de los colegios realiza selección de una u otra manera.  Buscan la sincronía, no la heterogeneidad”, señalaron los autores de la investigación.

Esto ocurre, indicaron, ya que los colegios tratan de detectar cuáles son los niños con mejor función ejecutiva, ya que mientras más apoyo requieran, más costoso resulta su educación.

Para realizar el estudio, el equipo liderado por Alejandro Carrasco estudió cerca de 600 establecimientos de la región Metropolitana, de varios niveles socio económicos, incluyendo entrevistas a sus directores.

Luego de analizar los hallazgos de la investigación, el taller acordó como propuesta urgente la creación de una agencia local de admisión, a cargo de la administración de los cupos para asistir a colegios según cercanía con el hogar y no según copago u otras variables financieras o académicas, así como la implementación de una modalidad mixta de admisión, que incluya potencialmente sorteo entre los postulantes, tal como sucede en otros países.

Recomendaciones para disminuir la selección

La pregunta que debe preocupar a la política pública es determinar si mayor selectividad aumenta la efectividad, explicaron los investigadores.  Una efectividad entendida como valor agregado, que es lo que aporta la escuela al trayecto promedio esperado de cada alumno, precisaron.  “La efectividad sucede cuando la escuela aporta algo más allá de lo que se esperaría, considerando las características individuales”, caracterizaron.

Sin embargo, el gran hallazgo que los investigadores han observado es que no existe relación entre selectividad y efectividad escolar, entendida como valor agregado.

Por ello, una de las primeras recomendaciones que los investigadores realizaron fue precisar el cumplimiento de la ley a través de la elaboración de un reglamento, que sea más explícito en prohibir y sancionar la selección de alumnos en establecimientos que reciben fondos públicos para subvención.

La entrega de mayores recursos para la Agencia y la Superintendencia para hacer cumplir esta prohibición, así como quitar poder regulatorio a los sostenedores individuales y devolverlo a la sociedad, fueron otras de las sugerencias consensuales.

Otra de las recomendaciones fue la de re elaborar el discurso en torno  a la selectividad, ya que las familias chilenas tienden a asociar lo pagado con lo bueno, lo selectivo con lo mejor, y lo gratuito con lo de mala calidad.

-Con la selección de alumnos no gana nadie.  La evidencia muestra que la mejor fórmula es el aula integrada, y eso es lo que hay que difundir –consensuaron al cierre de la actividad.

Los expertos también coincidieron en que los liceos emblemáticos constituyen una solución intermedia razonable, pero que en el mediano plazo también deberían incorporar mecanismos azarosos para seleccionar alumnos.

Otra de las recomendaciones fue la de avanzar en el diseño de un mecanismo que reemplace la selección actual.  “Podría ser basado en la experiencia internacional.  Una modalidad mixta podría resultar interesante, con sorteos fiscalizados locales, o una agencia local de admisión”, sugirieron.

 También  se planteó la necesidad de –en el corto plazo- reformular los Artículos N° 12 y N° 13 de la Ley General de Educación, explicitando que todo proceso de rendiciones de pruebas, sesión de juegos o similares, no pueden ser parte de procesos de admisión bajo ninguna circunstancia, y en todo nivel.  Asimismo, los sistemas de clasificación de escuelas y desempeño deberían incluir como indicadores de calidad el grado de mixtura social y académica, donde corresponda.

-Todo el diagnóstico a estudiantes debe ser posterior a la matrícula- sentenciaron los investigadores.

De acuerdo al estudio de la UC, la selección se entiende como un tipo de admisión escolar basado en el uso deliberado de prácticas o actividades orientadas a observar, detectar y recopilar información a nivel individual relativa a las características académicas, cognitivas, o socioeconómicas del alumnado, en base a la cual el establecimiento decide si un cupo escolar es o no ofrecido al postulante.

Francisco Zabaleta

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