Schleicher: “Para los países que miran al futuro, la profesión docente debiera ser la más importante”

17 de octubre, 2014

Andreas Schleicher expuso ante más de 500 asistentes en el seminario “Profesores, la profesión más importante”, organizado por el Centro de Políticas Públicas UC en conjunto con Elige Educar y Fundación Chile, con el patrocinio de Grupo Security. |

Este miércoles 15 de octubre en el Salón Fresno del Centro de Extensión UC se llevó a cabo el seminario internacional “Profesores: La profesión más importante”, organizado por el Centro de Políticas Públicas UC en conjunto con Elige Educar, Fundación Chile, con el patrocinio de Grupo Security, y que contó con la participación especial de Andreas Schleicher, Director de Educación y Habilidades de la OCDE.

La instancia, a la que asistieron más de 500 personas,  tuvo como objetivo generar un espacio de difusión e intercambio de ideas respecto a la relevancia del tema docente, poniendo a los profesores en el centro la discusión en momentos en que el país discute cómo mejorar la calidad de su sistema educativo. En este sentido, Andreas Schleicher, Director de Educación y Habilidades de la OCDE, enfatizó en que “Para los países que miran al futuro, la profesión docente debiera ser la más importante. Los docentes debieran ser considerados como un actor fundamental; no sólo para La sala de clases, sino que para el sistema educativo completo”.

Schleicher, se refirió a distintos aspectos claves en la discusión actual sobre la profesión docente, explicando que si bien la realidad de cada país es diferente, sí es posible identificar aspectos comunes que repercuten en lograr o no mejoras en la calidad de la ensaña. “Por ejemplo –explica- el salario que reciben los docentes es un factor muy importante y necesario a la hora analizar cómo mejorar la profesión docente y el sistema educativo, sin embargo, no es suficiente. Hay países donde los maestros reciben altas remuneraciones pero no consiguen buenos resultados”.

Para el experto, las mejoras en la realidad docente y, por tanto, en el sistema educativo, responden además a otros factores, como por ejemplo, entregar mayor autonomía y al mismo tiempo generar condiciones que fomenten espacios colaborativos y de retroalimentación entre los docentes; o entregarles una carrera profesional que los desafíe intelectualmente todo el tiempo. “En este punto es clave entender que los docentes deben ser formados para enseñar en los más variados contextos, especialmente en aquellos vulnerables”, explica. “El país debe preocuparse de llevar a los profesores más talentosos y preparados a las escuelas más complejas; buscar permanentemente la equidad en la distribución del capital docente”.

En la ocasión, Schleicher compartió en un panel de conversación, moderado por la periodista de TVN, Mónica Pérez y en el que participó Mariana Aylwin, directora de la Corporación Aprender, Patricio Meller, presidente de Fundación Chile, e Ignacio Irarrázaval, director del Centro de Políticas Públicas UC y presidente del Consejo Nacional de Educación. Juntos discutieron algunos de los principales desafíos del sistema educativo chileno. Al respecto, Patricio Meller observó que los resultados de Chile en la prueba internacional PISA evidencian la necesidad de innovar en las prácticas educativas. “Por ejemplo, la forma en que estamos enseñando Matemática acá es hacer que los estudiantes repliquen problemas conocidos, cuando lo que tiene que enseñarle en el siglo XXI es la parte conceptual, para que puedan resolver problemas desconocidos. El mensaje que hay aquí es que tenemos que invertir en profesores para que aprendan a enseñar con las metodologías de hoy día. No invertir en profesores ya le está costado caro al país”, señaló.

Por su parte, Mariana Aylwin, se refirió al contexto actual del país, remarcando las profundas transformaciones que pueden observarse: “Antes teníamos un sistema homogéneo que sólo educaba  a una elite minoritaria. Hoy, en cambio, se requieren herramientas distintas para incluir a todos en nuestros sistema educativo, a niños con necesidades educativas especiales, o en situación de riesgo”.

Respecto a los recursos destinados a estos desafíos, Ignacio Irarrázaval puntualizó que “hacer modificaciones que tengan un impacto importante pareciera no requerir necesariamente una cantidad de recursos tan grande en comparación a la totalidad que esperan recaudarse para mejorar el sistema educativo. Por ejemplo, aumentar las horas no lectivas de los docentes no demanda una cantidad impensable de recursos, y su impacto resultaría clave”.

Sobre la actual discusión que se está desarrollando en el país en el contexto de la reforma educativa, Andreas Schleicher, señaló que “Todo hoy es un desafío. Están en un proceso de transición y no ha sido fácil para ningún país, pero una de las cosas que logra la comparación internacional es que se puede tener éxito si se brinda aprendizaje de alto nivel para todos los estudiantes; se puede conciliar el valor con la excelencia y eso se puede hacer con inversiones razonables; no sólo es un tema de mayores recursos”.

Al ser consultado sobre gratuidad de la educación superior, Schleicher señaló que “la mejor forma de garantizar acceso universal a la educación superior es entregando una educación escolar de calidad para todos. Es ahí donde se deben focalizar todos los esfuerzos”.

Otro tema discutido durante el encuentro es cómo Chile está seleccionando y formando hoy a sus docentes. Al ser consultado por la situación de la pedagogía en Chile, donde cerca de un tercio de los estudiantes de carreras de educación no tuvo ningún requisito de entrada, Andreas Schleicher señaló que “es verdad que este punto resulta controversial, pero creo sinceramente -en base a la experiencia que hemos recogido de los sistemas educativos exitosos-, que a la hora de formar profesores es prudente enfocar la mayor cantidad de recursos posible en los candidatos, y eso implica que sea número pequeño. Y para seleccionar a esos candidatos debe evaluarse su excelencia académica, pero también debe evaluarse -y durante toda su formación- las competencias pedagógicas que poseen; es decir, lo práctico y lo académico son factores igualmente importantes”. Agregó que “mientras más estricta sea la selección, más posibilidades hay de invertir una cantidad de recurso apropiada en la formación de profesores, y se reduce la posibilidad de que la pedagogía se convierta en una opción para quienes no tienen otras opciones”.

La valoración social es otro factor a considerar para un sistema educativo de calidad, según señaló el experto alemán. Lograr los aspectos anteriormente descritos y olvidar el reconocimiento social hacia los docentes, no traerá buenos resultados. “Está comprobado que aquellos sistemas educativos donde los docentes se sienten valorados y prestigiados, logran mejores resultados en el aprendizaje de sus niños. Si los profesores no se siente valorados, el desempeño educativo baja. El reconocimiento social al trabajo del docente resulta un factor fundamental, tanto como otros aspectos, y esto debe ser considerado”.

El registro completo de la actividad está disponible en http://politicaspublicas.uc.cl/seminarios/ver_seminario/79.

 

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